
VILLA EN MYRSINI
El proyecto se ubica en un terreno con diferentes bancales, en un enclave idílico con vistas al mar. Aprovechándose de esta circunstancia, un muro de piedra corta el bancal y separa los volúmenes de la montaña, a modo de patio corrido interior.
Los volúmenes, volcados a las vistas dejando aberturas y separaciones estratégicas, se ejecutan en piedra, integrándose perfectamente en el entorno. Se potenció representar esta integración en el entorno y la sensibilidad con la que los espacios en negativo rompen la monotonía y crean áreas de descanso y disfrute.





